“Dándole vueltas a la sesera en busca de un tema interesante sobre el que disertar, despertando un mínimo de interés en el cada vez mayor número de lectores de este ‘blog’ mi vista fue a parar sobre un periódico atrasado, que sobresale de una de las baldas de mi despacho, uno de cuyos titulares hacía mención a las temidas “operaciones salida” estivales.
Tal vez por eso he recapacitado sobre lo que podíamos hacer para meter en cintura a tanto mal conductor de franquicia -sí, sí, esos que van ensuciando el buen nombre de esta genial fórmula de colaboración empresarial-, y que no es otra cosa que aplicarles una normativa similar a la del permiso por puntos de nuestra siempre bienamada Dirección General de Tráfico. ¿O es que ustedes no se apuntaban conmigo a quitarle…”